
La Fundación Sierra Pambley, una entidad privada sin ánimo de lucro, celebra en 2012 su 125 aniversario. Coincide esta conmemoración con el segundo centenario de la Constitución que, en su título IX, creaba la moderna “instrucción pública” en una España a la que quería dotar de escuelas en “todos los pueblos” porque, como indicaba Agustín Argüelles en el discurso preliminar, “uno de los primeros cuidados que deben ocupar a los representantes de un pueblo grande y generoso es la educación pública”. Los propósitos de aquellos liberales, hijos de la Ilustración, que pretendían lograr el progreso por medio de la libertad y la educación de los ciudadanos, no tuvieron la continuidad necesaria. Por eso se hicieron imprescindibles iniciativas como la de D. Francisco Fernández-Blanco y Sierra-Pambley –“hijo espiritual de los patriotas de Cádiz”, según Manuel B. Cossío- que, en 1887, decidió dedicar la mayor parte de su fortuna personal a la creación de una institución que promoviese actividades educativas y culturales en la provincia de León (España). Estableció escuelas de educación primaria en Villameca y Moreruela de Tábara (Zamora), de formación profesional de Comercio y Agricultura en Villablino (León), de Instrucción Primaria y Agricultura en Hospital de Órbigo (León), de carpintería, forja y cerrajería en la Escuela Industrial de Obreros de León y de Agricultura y Ganadería en la Granja Escuela del Monte de San Isidro (León). Desde entonces, la Fundación Sierra Pambley ha permanecido fiel al espíritu de su fundador y continúa realizando su labor cultural y formativa adaptada a los nuevos tiempos que, por fin, han generalizado la educación pública y acabado con la lacra histórica del analfabetismo.
Según Manuel B. Cossío: “D. Paco Sierra fue una muy extraordinaria, pero muy armoniosa conjunción de libertad y aristocratismo (…). Su sentido de la libertad, profesada por él cada día con mayor pureza (más liberal cuanto más viejo), llevóle a derivar la corriente de su acción hacia aquellos dos factores, que unidos van por naturaleza con la libertad, según sagradas sentencias evangélicas: “Dónde hay espíritu, allí está la libertad”. Y la creación de espíritu es la obra por esencia de la escuela. Y la escuela factor primario en todos los órdenes de la formación espiritual y más que ninguno de la inteligencia. (…) Hijo espiritual, Sierra Pambley, de los patriotas de Cádiz, sus fundaciones han llevado el sello de la enseñanza como elemento necesario para el indefectible “gobierno del pueblo, por el pueblo”. Fiel a la significación de la palabra aristócrata entendió siempre que los mejores son los más obligados y que el rico es un mero administrador de la riqueza”
La labor de la Fundación siempre estuvo guiada por el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y las ideas de D. Francisco Giner de los Ríos, D. Gumersindo de Azcárate, y D. Manuel Bartolomé Cossío que formaron parte de su primer Patronato y en el caso de los dos últimos fueron sucesivamente sus Presidentes.
Este espíritu se resumió perfectamente en 1880 por el propio Giner de los Ríos:
una acción verdaderamente educadora en aquellas esferas donde más apremia la necesidad de redimir nuestro espíritu: desde la génesis del carácter moral tan flaco y enervado en una nación indiferente a su ruina, hasta el cuidado del cuerpo comprometido, como tal vez en ningún otro pueblo de Europa, por una indiferencia nauseabunda; el desarrollo de la personalidad individual, nunca más necesario que cuando ha llegado a su apogeo la idolatría de la nivelación y de las grandes masas; la severa obediencia a la ley, contra el imperio del arbitrio, que tienta a cada hora entre nosotros la soberbia de gobernantes y gobernados; el sacrificio ante la vocación sobre todo cálculo egoísta, único medio de robustecer en el porvenir nuestros enfermizos intereses sociales; el patriotismo sincero, leal, activo, que se avergüenza de perpetuar con sus imprudentes lisonjas males cuyo remedio parece inútil al servil egoísmo; el amor al trabajo, cuya ausencia hace de todo español un mendigo del Estado o de la vía pública; el odio a la mentira, uno de nuestros cánceres sociales cuidadosamente mantenido por una educación corruptora; en fin, el espíritu de equidad y tolerancia, contra el frenesí exterminador que ciega entre nosotros a todos los partidos.

Tras el golpe de estado del 18 de julio de 1936, la Fundación fue incautada por los sublevados y destituidos sus dirigentes. El Director de la Granja Escuela del Monte de San Isidro y Catedrático de Veterinaria, D. Nicostrato Vela fue ejecutado; el bibliotecario, D. Pío Álvarez fue “paseado” y fueron “depurados” varios maestros.
Durante toda la dictadura franquista, la Fundación Sierra-Pambley, funcionó con un Patronato presidido por el Obispo de León y con las actividades educativas muy reducidas. Sin embargo, debe destacarse que la Biblioteca Azcárate, gracias a su nuevo responsable, D. Antonio González de Lama, se mantuvo como centro de cultura y refugio frente a la intolerancia. Albergó, en plena posguerra, los inicios de la prestigiosa revista de poesía “Espadaña” (1944-1951), una auténtica excepción en el panorama literario y del pensamiento durante el primer franquismo.
Con la recuperación de la democracia en España, D. Justino de Azcárate y Flórez, recién llegado del exilio y senador por designación real, inició las gestiones para recuperar la Fundación Sierra-Pambley y devolverla a los principios laicos y liberales de la Institución Libre de Enseñanza, lo que se consiguió el 11 de enero de 1979.
A medida que la enseñanza oficial ha ido cubriendo los espacios educativos a los que se dedicaba la Fundación Sierra-Pambley, esta se ha debido readaptar realizando un importante proceso de renovación mediante la creación de nuevas enseñanzas para cumplir los fines fundacionales.
LEÓN
En la actualidad ofrece un amplio programa de formación basado en tres grandes ejes:

Giner de los Ríos afirmaba que “un ingeniero debía avergonzarse de no saber quiénes fueron Shakespeare, Kant o Rousseau.” Basándose en esta idea, la Fundación organiza también un amplio número de actividades que tienen un objetivo muy claro: acercar la cultura y la ciencia a toda la sociedad.
Además, los Cursos de Español para Inmigrantes tratan de responder a la demanda de un número cada vez mayor de personas que necesitan manejar nuestra lengua como instrumento de comunicación.
La Biblioteca Azcárate pone a disposición del público un amplio fondo bibliográfico especializado en ciencias sociales y una sala de consulta llena de historia pero equipada con las más modernas tecnologías (wifi gratuito y cuatro puestos informáticos).
El Museo Sierra-Pambley muestra la vida de una familia ilustrada del XIX y la impresionante actividad pedagógica de la Fundación.
El Archivo custodia la historia documental de todas las actividades de esta institución y de las familias Fernández-Blanco y Sierra Pambley.
HOSPITAL DE ÓRBIGO
En las instalaciones de la Fundación se lleva a cabo una intensa actividad formativa y de desarrollo rural por parte de la cooperativa de enseñantes “HELIOS 82” y del Centro de Desarrollo Rural “El Villar”.
El Colegio Sierra-Pambley en Hospital de Órbigo proporciona formación de calidad a jóvenes y adultos en materias como operario de viveros y jardinería.
La Granja Escuela “La Campaza” acoge estancias de colegios de toda la provincia y limítrofes.
El Centro colaborador de la Junta de Castilla y León imparte cursos como, por ejemplo, auxiliar de floristería o informática de usuario.
El Centro de Desarrollo Rural “El Villar imparte formación de operario de carpintería, agricultura ecológica, ebanista, etc. Además, en diferentes pueblos de la Comarca del Órbigo, mantiene una red para educación de adultos, ludotecas para niños, actividades de asesoramiento a personas mayores y educación para l
a salud que son indispensables para el desarrollo y la fijación de la población en el medio rural.
VILLABLINO
Gracias a un Convenio entre la Fundación Sierra-Pambley, el Ayuntamiento de Villablino y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) se imparte tanto enseñanza universitaria reglada como cursos de divulgación.
En las mismas instalaciones de la Fundación Sierra-Pambley se llevan a cabo los Cursos de Verano organizados por la Universidad de León y por la Universidad Carlos III de Madrid.
Igualmente en el Aulario se imparte por SIL (Summer Institut of Linguistics) y PROEL (Promotora Española de Lingüítica) un Máster en Lingüística Aplicada.