En 1917 Manuel Bartolomé Cossío, presidente de la Fundación Sierra Pambley, decidió la construcción de una biblioteca que albergara los fondos donados por los sobrinos de Gumersindo Azcárate. El proyecto fue encargado al arquitecto municipal Manuel de Cárdenas, profesor de dibujo de la Escuela Industrial de Obreros de la Fundación, quien diseñó y ejecutó las obras conforme al consejo e instrucciones directas de Cossío. El resultado vio la luz en 1921: una sala, inspirada en las bibliotecas inglesas del siglo XVIII, que ha perpetuado el recuerdo de Azcárate en su ciudad natal.

Desde esta sala, 100 años después, hoy nos acompaña la voz amiga de Emilio Gancedo, coordinador de proyectos y actividades culturales del Instituto Leonés de Cultura. Saborea lentamente su lectura, un canto a la vida en forma de libro y película.

VER VÍDEO