#100añosBibliotecaAzcárate Jesús Celis

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!”

Este cuentecito de Eduardo Galeano nos descubre la importancia de la mirada informada, esa mirada que sabe, conoce y disfruta lo que otros simplemente ven. Un paisaje puede quedarse mudo si nadie nos lo explica con sabiduría. Hoy te prestamos los binoculares del arqueólogo y técnico de patrimonio del ILC Jesus Celis para que te maravilles con un paisaje muy leonés.

23 Dic, 2021 | Blog, Destacados, Novedades