“Los objetos son lo que queda. Muchos de ellos nos sobrevivirán y dirán algo de quienes los escogimos, los usamos, los desdeñamos o, incluso, los fabricamos. Son nosotros sin nosotros. En sí mismos, los objetos no importan más que para atestiguar que estuvimos aquí, con su elocuencia escondida. Los museos reúnen esas botellas de náufrago e intentan recomponer su mensaje borrado por el salitre de aquellas lágrimas, las de alegría, las de congoja. No lo logran, pero cuanto mejor es un museo, más corazón adivinamos en las cosas, más traspasamos el cristal y nos adentramos en las sombras. Buscando”.

El autor de estas magníficas y sugerentes palabras llena hoy con su voz los espacios centenarios de la Biblioteca Azcárate. Escucha atentamente a Luis Grau, patrono de la Fundación Sierra Pambley, porque sus sabias palabras resonarán en tu memoria durante mucho tiempo. Disfruta.

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