“Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso ó en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario á causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia ó de lo limitado de sus facultades mentales”.

Seguramente pensarás que estas palabras que acabas de leer han sido escritas hace muy poco tiempo, ya que podrían aplicarse a muchísimos casos de rabiosa actualidad. Sin embargo, fueron publicadas en 1908.

Te invitamos a que descubras quién las pensó junto a la voz amiga que hoy nos acompaña en nuestra celebración centenaria. Descubre de la mano de la letrada Noemí Montañés la gran importancia social que tiene el Derecho.