El germen de la ilusión. ¡Feliz Día de las Bibliotecas!

En casa del presidente, Manuel Bartolomé Cossío, se celebró la reunión del Patronato de la Fundación Sierra Pambley donde nació una ilusión. Era el 24 de marzo del año 1918 y Pablo de Azcárate tomó la palabra para poner voz a los deseos de su familia: la donación de todos los libros de su difunto tío Gumersindo, trascendental abogado y político leonés, presidente del Instituto de Reformas Sociales, de la Institución Libre de Enseñanza y de la Fundación Sierra Pambley, servirá como núcleo germinal de una biblioteca, la Biblioteca de Azcárate.

Hasta su inauguración el 15 de diciembre de 1921, la actividad en la Fundación fue incesante, pronto comenzaron las obras. De la sala se ocupó el arquitecto Manuel de Cárdenas, del mobiliario, armarios de rejilla para los libros y mesas redondas con sillas para los lectores al modo inglés, se encargaron ebanistas locales que siguieron el diseño de Cossío, la carpintería de Miguel Pérez realizó el rótulo de la Bibioteca, en Hijos de Pallarés se adquirieron las bombillas, los cristales, los herrajes… Miguel Blay y Fábrega diseñó y fundió en bronce el busto de Azcárate que llegó a León en tren para presidir la Biblioteca. De la limpieza se encargó a Anita del Valle y se nombró bibliotecario a Manuel Marco Rico. Pero, sobre todo, se hicieron suscripciones a revistas y diarios y se compraron libros, muchos libros, que fueron registrados y catalogados, ordenados a la espera de la apertura, de los usuarios, los ciudadanos.
Fue tan grande el esfuerzo que el presupuesto empleado en 1921 en la Biblioteca igualaba a todos los gastos de la escuela Mercantil y Agrícola de Villablino, la pionera de la Fundación.

Tras la apertura de la Biblioteca Azcárate la satisfacción llegó pronto, solo en su primer mes de vida prestó más de 800 volúmenes. Esa vida sigue en León, en la calle Sierra Pambley, para todos. Este año celebramos un cumpleaños centenario, hoy ¡Feliz día de las Bibliotecas!

24 Oct, 2021 | Blog, Destacados, Novedades