En uno de los Episodios Nacionales, 7 de Julio, Benito Pérez Galdós narra el intento de golpe militar perpetrado por el absolutismo monárquico, apoyado por Fernando VII de Borbón, el Detestado, el rey felón, contra el gobierno de las Cortes Constitucionales de 1822, en el Trienio Liberal.

Rafael del Riego, militar y político liberal, dos años atrás, en Cabezas de San Juan, se había enfrentado al absolutismo proclamando la Constitución de Cádiz, -la más moderna de Europa, heredera de la francesa y de la americana- y obligado al rey a acatarla, dando comienzo al Trienio Liberal, que este año celebra su bicentenario.

Galdós describe así a Riego a su entrada a las Cortes: “Un hombre de cuarenta y cinco años, de mediana estatura, presencia simpática, rostro medianamente agradable, sin barba, de ojos azules y aspecto en general pacífico y bonachón, subió a la Presidencia. Era el hombre de la época, el caudillo de la libertad, el héroe de las Cabezas, el ídolo de los hombres libres, el hijo más querido de la madre España, el padre de los Descamisados, D. Rafael del Riego”. Felipe Sierra Pambley, Ministro de Hacienda, también estaba allí.

Su hazaña le convirtió en un héroe y la música que la acompañó en un himno de la libertad para el progresismo y el republicanismo. Felipe Sierra Pambley conservó los arreglos para piano del Himno de Riego en el archivo familiar junto con su ejemplar de La Pepa, la Constitución de Cádiz de 1812. Estos documentos se exhiben en el Museo Sierra Pambley y los Episodios Nacionales de Galdós en los estantes de la Biblioteca Azcárate.