En el otoño de 2011 el pintor Álvaro Toledo visitó las antiguas escuelas de los pueblos del Valle de Laciana para realizar unas acuarelas basadas en las mismas. El resultado de su visita se muestra ahora en una exposición que acoge el museo Sierra Pambley hasta el 20 de enero cuyo propósito no es otro que poner en valor el legado y la obra de la Liga de Amigos de la Escuela de Laciana, cuyo centenario ha conmemorado el Club Xeitu con diferentes actividades durante este año.

La Liga de Amigos de la Escuela de Laciana fue fundada en 1912 por once burgueses ilustrados y librepensadores del Valle, siendo su alma máter el recordado profesor Juan Alvarado, profesor y director de la Escuela de Sierra Pambley de Villablino. Aunque la idea inicial partió del entonces inspector de enseñanza de Ponferrada, Natalio Utray, tanto los fundadores de la Liga como numerosos lacianiegos lugareños y emigrantes supieron entender esta iniciativa regeneracionista, con un firme deseo de cooperación y estímulo colectivo para la mejora de las condiciones educativas y sociales de sus hijos.

La Liga construyó entre 1912 y 1918 nueve edificios escolares y desarrolló una interesante labor educativa, cultural y social. Las escuelas que se construyeron fueron las de Robles, San Miguel, Villaseca, Sosas de Laciana, Orallo, Rabanal de Abajo, Villablino, Rioscuro y Villarino del Sil. Estos edificios fueron levantados por los propios vecinos de los pueblos en sistema de facendera, con la ayuda de la Liga y otros filántropos locales. Los proyectos los donó el arquitecto Amós Salvador y Carreras, bisabuelo del pintor Álvaro Toledo. Esta circunstancia, unida a su amistad con Víctor del Reguero, motivó que este le embarcara en este proyecto cargado de romanticismo institucionista.

Las acuarelas que ahora se exponen en el museo Sierra Pambley se incluyeron en una carpeta de gran formato publicada este año por el Club Xeitu, en la que también se relata la historia de la Liga de Amigos de la Escuela y sus fundadores, con fotografías y documentos de época, como cartas, caligrafías, catones o tablas de multiplicar. Esta carpeta, en una cuidada edición con papel de textura y color marfil claro, presenta una encuadernación en tela de color amarillo retama, a juego con algunos elementos del interior del volumen, en el que también se verá una hoja original de árbol recogida especialmente para su inclusión en el volumen, mientras que las cubiertas presentan un grabado del logotipo original de la Liga, sobre cartón con microvirutas de madera comprimidas. Un claro guiño a la naturaleza, tan simbólica para el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y la Liga de Amigos de la Escuela de Laciana.

El pintor Álvaro Toledo (Madrid, 1965) es pintor y grabador. Licenciado en Bellas Artes en 1988 por la Universidad Complutense de Madrid, su obra ha sido merecedora de diversos e importantes galardones como el Premio Penagos, y forma parte de colecciones públicas y privadas: Fundación Mapfre-Vida, Universidad Complutense, Acciona, Endesa, Ibercaja o el Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella. Su obra demuestra un sólido interés y fascinación por la luz y principalmente ha plasmado escenarios interiores y naturalezas muertas y exteriores dominados por la arquitectura. Ha expuesto colectivamente en distintas muestras dedicadas a la escuela realista española actual, celebradas en Madrid, La Haya, París, Ginebra o Chicago, así como individualmente en Pamplona, Zaragoza, Murcia, Oviedo y Madrid.