La llamada fumoir, smoking room o sala de fumar responde a uno de los tipos espaciales que aparece en los ámbitos domésticos de las clases elevadas del siglo XIX. El tabaco como sinónimo de distinción social, producto de moda, lujo y exclusividad, requería en las casas importantes de la época de un espacio, eminentemente masculino, como el que presenta la casa burguesa de Segundo Sierra Pambley en León.

Desde el siglo XIX hasta el momento presente, las cosas han cambiado de forma considerable. Como muestra, puede señalarse que desde 1988 la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra cada 31 de mayo el “Día Mundial sin tabaco” para concienciar sobre sus efectos y disuadir de su consumo. ¡Cuestión de épocas!