Casa

La Casa, erigida en 1848 por Segundo Sierra-Pambley sobre edificaciones eclesiásticas, tiene una fachada regularizada, compuesta por balcones y miradores distribuidos a espacios iguales, con idénticas contraventanas, e impostas que separan los pisos. Está clara la voluntad del propietario de marcar ritmos que contribuyan a la ordenación urbana, ofreciendo a la ciudad un módulo susceptible de ser repetido en otras fachadas.

La vivienda propiamente dicha ocupa las dos plantas superiores, la primera o principal destinada a las estancias públicas, dedicadas a la vida social, y la segunda a las privadas, escenario de la vida familiar.

Cuenta con numerosas habitaciones, dedicadas a usos muy precisos, como corresponde a una casa moderna y bien organizada. Además del núcleo tradicional, compuesto por sala, gabinete y alcoba, situado en el piso alto, la casa cuenta con otras habitaciones, escenario de las distintas actividades de la vida burguesa: sala de música, sala de juego, gabinetes para damas y caballeros, comedores, tocador, despachos, dormitorios de matrimonio, de niños y de huéspedes y retrete. Habría que añadir la cocina, el cuarto de reunión de los criados, sus dormitorios y su retrete, hoy desaparecidos.

Planta segunda

Planta principal