Planta principal

Se llamaba cuarto principal a la planta de la vivienda que reunía las salas en las que se recibía protocolariamente. Estaba amueblada y decorada con lujo, ya que era espejo de la posición económica y social de sus propietarios: las estancias se organizaban en enfiladas, unas a continuación de las otras, de manera que pudieran formar un espacio continuo que albergara a los numerosos invitados de los bailes y los saraos que se distribuían entre las distintas salas que forman esta planta, como la de Juego, que conserva la mesa de billar y diversos juegos de mesa fabricados en China; la sala de Fumar, destinada a los caballeros, decorada con papeles pintados y cortinas, además de un cómodo mobiliario que favorecía las conversaciones, para dar paso a la Sala, cuya función era servir de salón de baile y de comedor de gala; y finalmente, a la Sala de Compañía, decorada con los colores que el gusto de la época relacionaba con la feminidad: blancos y platas.

Además, esta planta conserva otro grupo de estancias reservadas a Francisco Fernández Blanco: el despacho con la mesa de escritorio y la silla giratoria de gutapercha, el innovador retrete con agua corriente instalado en 1912 y decorado con solería de baldosa hidráulica y finalmente, su austero dormitorio.