Texto extraído de Elbierzonoticias.com

David Gustavo López presenta este viernes, a las 20.00 horas, en el salón de la Fundación Sierra Pambley de León. Una puesta de largo que contará con la asistencia del director del programa SER Historia, de la cadena Ser, y reportero de Cuarto Milenio, Nacho Ares, así como del presidente de Promonumenta, Marcelino Félix Fernández, y Óscar Guerra Pintor.

David Gustavo López, autor, habitual investigador y escritor sobre el patrimonio y las tradiciones leonesas, acaba de sacar a la luz ‘Los Últimos Priscilianistas. El enigma solar de Santiago de Peñalba y San Miguel de Celanova’. En sus páginas descubre un tema completamente inédito y sorprendente, que hasta ahora había pasado desapercibido para cuantos historiadores han tratado sobre los orígenes y arquitectura de la iglesia mozárabe de Peñalba de Santiago, la localidad berciana que abre la puerta del Valle del Silencio.

El escritor explica “por qué este monumento fue construido exactamente, con precisión milimétrica, en el lugar donde se halla”. “Su promotor, el obispo de Astorga Salomón, discípulo de San Genadio, sin duda quiso preservar y envolver con un templo cristiano un lugar de culto al Sol, proveniente de una religión heliolátrica que él mismo profesaba”, revela en sus páginas, guiadas por las investigaciones históricas que llevaron también al autor hasta el monasterio orensano de Celanova.

Y es que en la huerta de este templo gallego se alza un oratorio dedicado a San Miguel, copia en miniatura de la iglesia de Peñalba, que fue erigido, en aquellos mismos años, por San Rosendo, obispo de Dumio-Mondoñedo, y su hermano Froilán Gutiérrez, conde de Astorga, ambos en una permanente y documentada relación con el obispo Salomón. Para mayor sorpresa, San Miguel de Celanova, erigido al lado de un “outeiro” o “piedra sacra” allí preexistente, esconde otro templo solar que demuestra una comunidad de creencias entre tres grandes personajes de la época, en los que se aúna santidad y estirpe regia.

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