¡Los submarinos alemanes siguen hundiendo cientos de miles de toneladas de barcos ingleses! ¡Madrid tributó a Himmler un entusiasta recibimiento! El PROA, Diario de la Falange española tradicionalista y de las J.O.N.S de León, el martes 22 de octubre de 1940 recoge junto a una enaltecida propaganda bélica y de exaltación del nuevo régimen dictatorial español, la ola de hambre y miseria que anegaba el país como un rio desbordado. Al lado de las normas de abastecimiento de la leche condensada, un producto intervenido entregado por cupos periódicos, se publica la noticia de la celebración de las Bodas de Oro de la Escuela Sierra Pambley de Hospital de Órbigo, fundada en 1890 por el creador de escuelas Don Paco Sierra, “el creador de una fuente para servicio y bienestar del hombre”, en palabras de Cossío.
Pocos días después del golpe de estado del 36 el Gobernador Civil de León en nombre de las autoridades rebeldes ordenó la incautación de todos los bienes de la Fundación Sierra Pambley y la destitución de sus representantes y nombró un nuevo patronato regido por el Obispado. Los principios liberales y laicos de la Fundación quedaron aniquilados y el personal expedientado o depurado. La labor docente continuó bajo un nuevo signo que calaba empapando las palabras y los hechos: ”El obispo presidente de la Fundación, José María Goy, tiene el honor de invitarle a la solemne entronización del Sagrado Corazón de Jesús y demás actos con motivo de celebrar las Bodas de Oro de la Escuela”. En el festejo su discurso acabó “dando vivas a Cristo rey, a España y al Generalísimo, contestadas con el mayor entusiasmo por el público” que “cantó brazo en alto el “Cara al sol” y el Himno Nacional, dando los gritos de España y Franco” publica el Diario de León.
Días antes, Tomás Álvarez, el maestro de la escuela de Hospital de Órbigo, encargado de organizar la conmemoración respondía pesaroso a las indicaciones del Patronato en una carta:
”Lo relacionado con la adquisición de café, azúcar, chocolate, aceite, etc. es de todo punto imposible pues eso no lo reparten ni siquiera para el consumo del hogar. No pudiendo hacerse con azúcar, tampoco pueden hacerse roscones para el chocolate. No olviden que por aquí no se puede conseguir nada de lo que solicitan. He hablado con las lecheras que surten el pueblo y ven como imposible suministrarnos unos litros de leche…veremos si algún particular puede darnos algo… Aquí llueve torrencialmente”